27 dic 2020

Un señor a carta cabal

 Concepción Ríos,  fue el esposo ejemplar de mi querida hermana Ermelinda Irene. Indudablemente era lo que se llama señor de carta cabal, 

Y como papá de sus tres hijos, Hugo, Silvio y Pablo,  supo transmitir de sus experiencias los consejos, su anécdotario,  de tantas riquezas en los detalles, los acontecimientos adquieren en sus palabras todos los matices y emociones, de la realidad que toma el vuelo de cuentos serios con situaciones jocosas.

Por alli  pasa la afirmacion de su personalidad como el gran Academico de la vida que fue, transmitia con una voz potente, clara, con gestos grandilocuentes, agitando sus largos brazos de Quijote, se hacia protagonista de en un escenario propio, y se adueñaba del momento,  como estar participando  en un Teatro de la Vida,  frente a él, escuchandole.

Cada Relato que podia ir enlazando, unos con otro, profusos en detalles,  nombres de personas que adquirian roles inimaginables, nos podrian hacer pasar horas sin ningún aburrimiento, metidos en la trama.  

Don Concepción Ríos con sus 90 años conservaba ese corazón de mitá guasu,  señor de muy fácil en las sonrisas y de ganar el cariño con su enorme humildad. Sabía como llegar a todos, subyugando a hombres, mujeres y niños, sin importar la edad, con tan solo, proponerse.

Seria imposible describir tanta nobleza de espiritu de una persona entrañable como Concepción Ríos.

Se ha llevado tantos recuerdos consigo y desde esa perspectiva, los frutos narrados en sus palabras, quedan en la memoria de quienes lo hemos conocido.

Siempre que estuviera por Pilar, me gustaba ir a recoger esa generosidad de su dialogar, y bajo ese árbol de mansedumbre que fue en vida,  el pasar, aunque sea una hora o minutos, eran los mejores, disfrutando por la casa de Concepción y Erme para escucharle,  a éstos dos seres cuyas bondades pertenecen a la Santidad.

 "Santo" significa apartado para un propósito en la vida y Concepción lo hizo a plenitud con su  ejemplo de vida.

En rectitud, confianza, sabiduria y temor a Dios.

¡¡Feliz cumpleaños en el Cielo!!